jueves, 24 de enero de 2013


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CIRCULACIÓN DE ENERGÍA Y MATERIA EN LOS ECOSISTEMAS


    Para que exista vida en la Tierra es necesario que se reciba constantemente la energía del Sol. Dado que el planeta es un sistema abierto, desde el punto de vista energético, se producen continuas pérdidas de energía en forma de calor hacia el espacio exterior, que actúa como un sumidero energético. La energía se degrada en su paso unidireccional por el ecosistema (un sistema de paso), de manera que no se recupera. Por ello constituye un ciclo abierto. Por su parte, la materia circula en los ecosistemas formando  un ciclo cerrado.
  • La energía en los ecosistemas
  • Los organismos autótrofos son los responsables de la transformación de la energía radiante solar en energía química mediante el proceso de la fotosíntesis.
  • Los organismos heterótrofos, que son incapaces de fijar la energía del Sol para fabricar sus moléculas orgánicas, deben adquirir las macromoléculas ricas en energía directamente de los autótrofos o de otros heterótrofos. Posteriormente, cuando autótrofos y heterótrofos necesiten energía, degradarán estas moléculas mediante el proceso de la respiración, liberando la energía almacenada en sus enlaces. Los vegetales mediante los cloroplastos, son los principales protagonistas de la captación de energía luminosa. Por último, las bacterias quimiosintéticas tienen un escasísimo aporte energético en la superficie terrestre, pero crucial en las biocenosis ligadas a las  fuentes terminales del fondo de los océanos.

¿ECOSISTEMAS?


     El ecosistema es el conjunto de especies de un área determinada que interactúan entre ellas y con su ambiente abiótico; mediante procesos como la depredación, el parasitismo, la competencia y la simbiosis, y con su ambiente al desintegrarse y volver a ser parte del ciclo de energía y de nutrientes. Las especies del ecosistema, incluyendo bacterias, hongos, plantas y animales dependen unas de otras. Las relaciones entre las especies y su medio, resultan en el flujo de materia y energía del ecosistema.
     El significado del concepto de ecosistema ha evolucionado desde su origen. El término acuñado en los años 1930s, se adscribe a los botánicos ingleses Roy Clapham (1904-1990) y Sir Arthur Tansley (1871-1955). En un principio se aplicó a unidades de diversas escalas espaciales, desde un pedazo de tronco degradado, un charco, una región o la biosfera entera del planeta, siempre y cuando en ellas pudieran existir organismos, ambiente físico e interacciones.  
Más recientemente, se le ha dado un énfasis geográfico y se ha hecho análogo a las formaciones o tipos de vegetación; por ejemplo, matorral, bosque de pinos, pastizal, etc. Esta simplificación ignora el hecho de que los límites de algunos tipos de vegetación son discretos, mientras que los límites de los ecosistemas no lo son. A las zonas de transición entre ecosistemas se les conoce como “ecotonos”.